Claudia Faci y Marta Azparren

La pandemia y el estado de alarma han sido interpretados y procesados por un buen número de creadores desde el arte y la poesía. Para canalizar esta energía creativa de dramaturgos y compañías el pasado mes de marzo se abrió la convocatoria #Confin, promovida por el nuevo director del Festival de Otoño de la Comunidad de Madrid, el dramaturgo Alberto Conejero. En total se presentaron 553 montajes y 10 han quedado elegidos por el festival que ha destinado 50.000 euros de su presupuesto a esta iniciativa. Las piezas de #Confin conformarán una sección propia dentro del certamen. Está previsto que el festival se celebre a finales del próximo mes de noviembre, si el coronavirus lo permite.

Descripción
"Durante el obligado confinamiento de los cuerpos en sus respectivos nichos o palacios, el cuerpo deseante de M. se sirve de diversas tácticas para salvar la distancia que la separa de su amante. Frente a la prohibición del contacto, descubre estrategias subversivas de acercamiento, maniobras hápticas que burlan también los obstáculos temporales. El cuerpo como interfaz último. El deseo, como resistencia al mismo poder que confina, genera herramientas y produce lenguaje para penetrar lo hermético (de Hermes) y alcanzar el cuerpo glorioso. M.Magdalena: Como en la iconografía del Noli me tangere, la línea del deseo es una diagonal en tensión. C. Tomás, en cambio, no se entrega al amor de los fantasmas. Prefiere el cuerpo a cuerpo. Lo que no se puede hacer conviene no dejar de mentarlo. Quiere tocar, hendir, apretar, aplastar, alisar, arañar, frotar, rasgar, palpar, tentar, amasar, empujar, golpear, pellizcar, morder, sostener, agitar, percutir, lamer, acunar, llevar, pesar... todo el asunto del tacto, del toque de los cuerpos. Quiere conquistar la distancia que le separa de los cuerpos que desea, los cuerpos que están leyendo estas líneas. No ha de ocurrirle otra cosa a esta escritura que tocar. Más precisamente: tocar el cuerpo, o más bien, tu cuerpo. C.Tomás: La diagonal es la verdadera línea de la intensidad. ¿La intensidad de qué? La intensidad de la caída. El cuerpo confinado, el glorioso, el expectante, el incrédulo, el cuerpo infectado, el cuerpo-lugar, el cuerpo-memoria, todos los cuerpos de un cuerpo, el postcuerpo. ¿De qué son o pueden ser agentes todos y cada uno de ellos? ¿Cual es su capacidad performativa, su capacidad de hacer? ¿Cual es su margen de transgresión? ¿Cual es el estatuto ético y político de la vida corpórea? Devolver el deseo a los cuerpos ha de ser el mandato estético-político que nos ocupe. Y urge. Nos referimos a ese deseo que es idéntico a la vitalidad que nos atraviesa, y que se vuelve consciente."
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Online
Fecha:13 de noviembre de 2020
Precio:10€